lunes, 14 de noviembre de 2016

Sábado 12 de Noviembre. Día en Porvoo.

Se notaba que el viernes por la noche habíamos dormido bien, ya que el sábado nos habíamos despertado con las pilas recargadas para continuar con nuestros días de "turisteo" por Finlandia jajajajaja.

Salimos de aquí sobre las 12 de la mañana, para poder coger el autobús que nos llevaba a la ciudad, tardamos solo 50 minutos en llegar, la ida se nos hizo bastante corta porque estábamos muy emocionados de conocer nuevos rincones de aquí. 

Cuando llegamos vimos que la ciudad era bastante pequeña pero muy bonita, las casas parecían de juguete, hasta había una de color rosa. 
Estuvimos por la zona antigua de Porvoo, llamada "Old Town" y a continuación fuimos a "Harbour" donde se encontraba el mar, la pena es ¡que cuando llegamos allí... ¡ESTABA ¡¡CONGELADO! :O. Y como no, no debe faltar nuestro momento de locura de ponernos encima de él (con cuidado claro) y por decir: ¡Hemos estado caminando por el mar! 








  ¡EL MAR CONGELADO! D: ------>













¡NUESTRAS LOCURAS! x)










A las 2-3 horas de estar por allí caminando y viendo la ciudad, decidimos buscar un restaurante donde comer, al final encontramos uno que nos dijeron que estaba muy bien, así que nos pusimos en marcha. Al acabar fuimos a la estación de autobuses de allí para volver a Helsinki, estábamos tan cansados que hasta nos pudimos dormir. 














Viernes 11 de Noviembre. (Free Walking Tour)

Cuando amanecimos, nos levantamos con bastante alegría ya que era Viernes y ya se acercaba el fin de semana para poder descansar e ir a todos los sitios que teníamos planeado.
Se nos paso bastante rápido el día en el hospital, además tuvimos la oportunidad de ¡ver el sol aquí en Finlandia!, por lo que también nos motivo bastante para superar el día. 

A la salida del hospital cogimos el tranvía para ir a un tour gratis que empezaba en la catedral blanca de Helsinki, que por cierto es muy bonita y con el día que hacía, relucía aún más. 
El tour empezaba a las 4 de la tarde, cuando llegamos y vimos al guía que nos iba a hacer el tour por la zona pensábamos que íbamos a ser los únicos que estaríamos allí, pero no, fuimos en total 6 personas las cuales eran todos muy majos. Vimos la zona que estaba alrededor de la catedral blanca, como por ejemplo la universidad y el banco de Helsinki, el mercado que estaba en la zona del puerto, la cual estaba muy bonita iluminada en la noche y fuimos por la calle central de Helsinki donde pudimos observar tiendas famosas de joyas, chocolates... Y para finalizar el tour fuimos a un centro comercial, dónde nos despedimos, y de allí, nos dirigimos a coger el transporte para llegar a nuestra residencia y cenar la comida que habíamos comprado allí en el centro.

Cuando llegamos a la residencia estuvimos terminando lo que nos faltaba del blog de la semana anterior para poder subirlo, decidimos irnos pronto a dormir y descansar de toda la semana ya que el sábado íbamos a ir otra ciudad de Helsinki, llamada Porvoo.

Jueves 10 de Noviembre. Museo Historico Helsinki.

Este día decidimos ir a un museo histórico de Helsinki que se encuentra cerca de La Catedral Blanca, en él, podías ver los cambios que había sufrido Helsinki a lo largo de los años y como se veía en esa
época, ya que por ejemplo había una exposición de objetos de años pasados, había hasta una habitación ambientada en esa época, además también vimos un montón de vídeos a lo largo de la exposición en donde podías ver la historia desenvolverse justo delante de tus ojos.

Sin duda una de las cosas que más nos gusto era una sala de realidad virtual en la que te ponías una gafas especiales y sentías como si estuvieras allí mismo, algunas veces incluso tenías vértigo cuando te enseñaba la vista desde un lugar elevado.

Pero no todo era histórico, si no que también había como una pequeña exposición de arte moderno, consistía en unos sacos que desprendían un olor muy sutil, había unas luces de un color que colgaban del techo y pantallas de cristal tintadas de otros colores y si mirabas a través de ellos cambiaba completamente el color de la escena, con lo que era un obra para todos los sentidos.
Después de eso había un librito en el que podías escribir que habías experimentado en esa sala y ver que pensaban otras personas.

Al salir fuimos a una tienda de souvenirs que había enfrente y nos fuimos a casa a prepararnos para el día siguiente.



Lunes 7 de Noviembre. Quedada con nuestra tutora de Helsinki.

Tras un fin de semana lleno de actividades nos dispones a empezar una nueva semana muy cansados pero con muchas ganas de aprender nuevas cosas en el hospital.

Al salir nos dirigimos a "Rautatientori" (Central Railway Station) puesto que como todos los demás lunes habíamos quedado con nuestra tutora de aquí para hablar de como nos había ido la semana anterior y aconsejarnos, en primer lugar nos acompañó a un punto de información que nos ayudo a decidir que visitas podríamos hacer y además nos regalo unas bolsas con el emblema de Helsinki.

Después nos llevó a una cafetería encantadora, con unos ventanales enormes y un servicio excelente, y nos pidió unas bebidas típicas de allí en Navidad llamada glögi que es un zumo caliente al que se le puede echar almendras, acompañados con rollos de canela(ambos estaban riquísimos), aprovechando el lugar en el que estábamos le preguntamos que comidas típicas podríamos probar aquí y nos aconsejo sobre algunas recetas que podríamos hacer cuando volviéramos a España.

Se acercaba la hora de volver a casa,por lo que nos despedimos de ella y nos  dirigimos hacia la estación listos para coger el bus que nos llevaría de vuelta.









viernes, 11 de noviembre de 2016

Isla de Soumelina (Domingo 6 de Noviembre)

Estábamos tan cansados del día anterior que decidimos despertarnos un poco más tarde de lo normal para así poder estar frescos. Nos levantamos a las 11 y salimos de la residencia a las 12 para estar en el lugar donde se coge el ferry a la 1.

Tuvimos mucha suerte, y nada más llegar, vimos que el ferry estaba preparándose para salir, no solo eso si no que eramos los primeros de la fila, por lo que pudimos elegir los mejores sitios para ver la salida, no solo eso si no que ademas, con nuestro abono transporte el viaje nos salia gratis.

El  viaje duró unos 15 minutos y cuando llegamos no podíamos creernos la cantidad de nieve que había, el frío que hacia y la cantidad de Pokémons que se podían capturar jajaja. Fuimos a la plaza principal en la que había señales que indicaban todo lo que se podía ver y hacer en la isla, decidimos ir a un museo de juguetes pero por desgracia estaba cerrado, sin embargo el viaje no fue en vano, pues tuvimos la oportunidad de hacernos fotos en uno de esos murales que tienes espacios para que puedas meter la cabeza.

Seguimos caminando y nos topamos con un museo militar, donde pudimos observar los trajes militares que se llevaban en épocas antiguas, cuadros con explicaciones históricas, cañones,torpedos y distinta ropa y objetos que podías probarte y hacerte fotos.

Al salir de allí ya había anochecido por lo que decidimos volver hacia la residencia, sin embargo nos quedaron muchas zonas aun por visitar, así que pensamos que podríamos ir otro día más para descubrir más zonas de la isla, ya que nos pareció bastante interesante y muy bonita, a pesar de todo el frío que hacía.

¡VISITA A TALLÍN! (Sábado 5 de Noviembre)

Como hemos comentado en la entrada anterior, el viernes por la noche teníamos que irnos a dormir pronto para poder afrontar a lo que teníamos al día siguiente, ya que nos íbamos a Tallin (Estonia) a las 7:30 de la mañana, nos tuvimos que despertar a las 5 de la mañana para poder salir con tiempo y preparar lo necesario para ir allí.

Para ir a la terminal para coger el barco que necesitabamos para ir a Tallin, cogimos un taxi ya que tan pronto no había autobuses que pasaran muy a menudo, esto significa que a lo mejor teníamos que esperar 40 minutos hasta que viniera.

Al llegar a la terminal lo primero que hicimos fue sacar los billetes de embarque, llegamos con bastante tiempo de antelación por lo que estuvimos charlando esperando el momento de entrar al barco. Pasamos por un gran túnel que era bastante largo hasta llegar a la entrada del ferry, pero valió la pena porque nos alegraba pensar todas las cosas que íbamos a hacer ese día.
El trayecto nos lo pasamos jugando a las cartas y echándonos una "siesta" hasta llegar. Cuando lo hicimos nos dirigimos a "Old Town" dónde pudimos observar la grandiosa arquitectura de la ciudad y unos monumentos muy emblemáticos.
Después de una mañana decidimos ir a una cafetería cercana a tomar algo. Al acabar, dando un paseo vimos un museo medieval que estaba hecho dentro del torreón de una antigua muralla, había muchas cosas para ver, como una catapulta y unas impresionantes vistas, pero lo que más nos gustó fue que tenían unas armas y armaduras que te podías probar, es por eso que aprovechamos para poder tomar un montón de fotos.
 Tras eso nos dirigimos a tiendas de souvenirs en la que pudiesemos comprar recuerdos, mientras que poco a poco nos íbamos acercando al centro de la ciudad.
Mientras iba atardeciendo fuimos a un centro comercial que estaba cerca de la terminal donde íbamos a coger el ferry de vuelta, allí nos tomamos un café y después de eso cenamos en una pizzeria llamada "Vapiano" dónde también podías elegir hacerla a tu gusto.
Cuando terminamos, antes de ir hacia el ferry, pasamos por un supermercado para comprar algo de comida y algún que otro regalo más.
Con todo esto, el cansancio y mucho más, nos pusimos en marcha para volver a Helsinki, una vez dentro de él, nos acomodamos y estuvimos todo el viaje jugando a las cartas y hablando sobre el gran día que habíamos tenido.
Llegamos a Helsinki sobre las 11 de la noche, a esa hora lo único que nos apetecía era llegar a nuestra residencia e irnos a dormir, así que intentamos coger el transporte público lo antes posible ya que también al día siguiente nos íbamos a la Isla de Soumelina.

Viernes 4 de Noviembre. Visita museo Kiasma.

Este día nos dijeron que saliéramos un poco antes del hospital para asi poder conocer a Matleena, una chica que que también va a ir a España con una beca. Resulto que estudiaba lo mismo que nosotros y tras hablar un poco nos dirigimos al bus que nos llevaría al museo Kiasma, al que nos apetecía mucho ir, además de eso al ser el primer viernes del mes la entrada era gratuita lo cual mejor que mejor.

Al principio no sabíamos muy bien que esperarnos, pero nos sorprendimos gratamente al comenzar a ver las exposiciones. Una de las que  más nos llamó la atención fue una sala en la que habia jarrones de distintos tamaños y colores con unos cartoncitos tapando la apertura. La obra consistía en quitar los cartones y oler las distintas fragancias que habia, algunas eran geniales, otras...no tanto (con la ayuda de una tarjetita podiamos saber que estabamos oliendo) y al final se encontraban todas las fragancias en el centro en un jarrón gigante.

Otra de las cosas que nos impactó bastante fue una exposición sobre la circuncisión femenina(ablación), era una serie de fotografias que nos enseñaba lo que sufrían dos hermanas en un país tercermundista, además de educarte sobre este tema puesto que cada foto venía con la historia que habia detrás de ella.

Después de eso fuimos a una sala en la que las exposiciones eran muy...curiosas, una de ellas era un video al que a una persona se le realizaba una endoscopia (si es muy raro,nos hemos dado cuenta jajaja) que debido a lo que estudiamos nos parecio muy interesante.

Finalmente una de las obras estrella en nuestra opinión era la de un globo terraqueo enorme hecho de luces de neón de color rojo, lo cual le daba un aspecto asombroso, y algo terrorifico pues hace que te des cuenta de lo que le estamos haciendo al planeta y como lo estamos dañando.

Decidimos que ya era hora de irnos y cogimos nuestras cosas de las taquillas, cuando nos dimos cuenta de que María no encontraba ni sus guantes ni su abono, buscamos por todos lados y no aparecían hasta que decidimos preguntar en recepción, y resultó que se les habían caído a ellos al guardar nuestras cosas.

Contentos de que todo hubiera salido tan bien nos dirigimos hacia nuestra  residencia para recargar las pilas para el viaje que nos esperaba al día siguiente.